domingo, 19 de julio de 2015

No Andaba Muerta... Andaba de ... aplicada??




Soy la peor persona del mundo, lo sé y lo siento mucho. Tiene la vida entera que no me digno a escribir nada aquí. Pero antes de que se olviden de mi existencia por estos lares quiero que sepan que en verdad tengo una buena excusa... o excusas en realidad, que al mismo tiempo es un poco de la historia en este año que he estado desaparecida.

Primero que nada está mi mudanza. Desde finales de agosto del 2014 me mudé finalmente a Seúl. Desde el momento en que me subí al camión -muerta de miedo, por si andaban con el pendiente- que me traería a esta ciudad todo ha sido una aventura tras otra. Unas más divertidas que otras, unas  con más drama del necesario pero aventuras a final de cuentas. Ese primer día en Seúl descubrí lo difícil que es una mudanza sin nadie que te ayude. Créanme, no es nada divertido cruzar media ciudad cargando dos maletas y una bolsa en pleno verano. La humedad no es mi amiga y para colmo descubrí que mi nuevo hogar estaba situado en el cerro. No, no es broma, literal vivo en el cerro; me toma 30 minutos caminar de la entrada de la universidad a mi dormitorio y no, contra todo pronóstico, ese descubrimiento no fue la peor parte... La peor parte fue cuando descubrí que mi habitación estaba en el 3 piso... En un edificio en el cerro... Sin elevador... Con 7 cajas llenas de libros, discos, ropa y demás nuevas adquisiciones. ¡Ah! Y claro, mis 2 maletas que subir. De verdad sentía que la vida se me iba, afortunadamente la vida a veces no es tan horrible como pensamos y me encontré con un señor que al verme pelear con mis maletas se ofreció a subirlas por mi -¡oh gran salvador de extranjeros en problemas!-  y después con una conocida de Chungnam -la otra universidad- que me ayudó a subir el resto. ¡Que la fuerza siempre este con ellos! 
 
Habiendo sobrevivido a la mudanza del mal, la ingenua de Magdalena pensó ingenuamente - sé que es redundante y sinceramente no me importa, es para enfatizar el punto- que eso sería lo peor; que después de acostumbrarse a vivir en un cerro y tener que caminar 30 minutos para bajar a la civilización nada podría ser peor. ¡Oh, la ignorancia!

 El 1 de septiembre partí con mucho nervio y emoción a la primera clase de la maestría.
¿Qué tan difícil podría ser?  - "¡O sea por favor! Si ya terminé una maestría, hacer la segunda va a ser súper fácil. Además estudie 1 año de coreano ¡Un año!"-exclamó la princesa ingenua-  Este pensamiento duró exactamente lo mismo que Peña Nieto divertido en una biblioteca… menos de 2 minutos. En cuanto el profesor de la primera clase de la primera hora de la primera materia del resto de mi maestría comenzó a hablar tuve un micro infarto. ¡¿Qué demonios?! Ese idioma alienigena del más allá a mi nadie me lo enseñó  ¡a mi te timaron! En un rango de 1 hora pasé de un "¡Qué carajos es esto!" a un muy maduro "¡Quiero a mi mamá!" Para finalizar con deseos de extradición como "¡mándenme a mi casa!" Y de muerte tal como "¡Alguien por favor, quien sea, apiádese de mi alma y máteme!"Al terminar esa clase, mis ánimos estaban tan bajos que podría jurar que o encontraron petróleo o estaban jugando cartas con Satanas.

Por suerte, porque no todo es esta vida es malo, me encontré con una amiga de Egipto que conocí en Daejeon (en ese entonces conocida y ahora además de amiga se ha convertido en un pilar de mi vida académica). Sin ella tal vez ya estaría en México y no aquí disculpándome por el abandono a mi blog.
El semestre fue una mezcla de estrés, noches enteras sin dormir, más estrés, reclusión voluntaria, y a veces no tanto, en mi habitación o en la biblioteca, más estrés, amigos nuevos, un concierto, libros, presentaciones, reportes finales y ...creo que se me olvidó mencionar el estrés.

La verdad, ahora que miro hacia atrás me doy cuenta que a pesar de todo el cansancio y agotamiento mental y físico, no cambiaría nada... Aprendí  muchas cosas tanto a nivel académico como personal, conocí a gente nueva y re descubrí a quienes ya estaban en mi vida. En esta etapa, a la que llamo "Capítulo  dos" de mi vida en Corea, ya no hay maestros que te cuiden como a un hijo o hermano sólo por ser extranjera, ya no está quien te ayude a hacer un trámite porque mi tiempo de adaptación terminó y ahora es tiempo de avanzar.

Gracias a Shisus el semestre terminó y fuera de una gripa por el cambio de estación y un poco de vómito causado por el estrés y 3 días sin dormir -Por favor no le digan a mi abuelita que es capaz de subirse al primer avión que encuentre para ponerme en mi lugar y darme todos los remedios que conozca - aprobé todas mis materias. No existe mejor sensación en el mundo que aquella que llega cuando te has convertido en un zombie y te regresan a la vida con la noticia de buenas calificaciones.

Al finalizar el semestre el espíritu navideño me pasó un poco de noche y eso no lo podía permitir, así que me arme de villancicos, regalos y hasta un pastel con un Santa Claus incluido y junto con mi amiga Norma llegué a Daejon donde celebramos con otros amigos Mexicanos en su restaurante. La comida nos cayó como regalo de los Dioses -Quetzalcóatl, te ofrezco a los profesores que me hicieron sufrir en sacrificio y agradecimiento-  y después nos fuimos a los bolos. Para su información, apesto poquito en este deporte(?) pero no tanto como esperaba. Año nuevo llegó y se fue sin pena ni gloria y trajo un nuevo semestre que me estresó menos a nivel personal pero a nivel académico me dejó viviendo en la biblioteca. ¿Sabían que tenemos algo muy similar a las camas adentro de las instalaciones de la biblioteca?  ¿No? Pues ahora ya lo saben... No son lo más cómodo del planeta pero cubren su función.


-¿Cuándo te convertiste en un experto en teoría Foucoliana?
-Anoche
(Cualquier parecido con la realidad No es coincidencia) 
Así es como llegamos al final del segundo semestre, sin mucho que reportar porque la verdad no hice mas que quemarme las pestañas, perder el tiempo que debería de estar estudiando pensando en que ya no quería estudiar mas y después desesperándome porque no tenía tiempo para terminar todo lo que tenía que hacer. Creo que me encontré canas nuevas y he empezado a pasar por una transformación que estoy segura me llevará a ser un panda. El café corre por mis venas y he aprendido a tomarlo amargo; no dejo el modo zombie hasta que se termina la primera taza y mi relación amorosa con mi cama y mi almohada esta pasando por una situación difícil, al punto que me han puesto un ultimátum: o tus libros o nosotros... La vida no es fácil.

Las vacaciones de verano comenzaron hace 2 semanas para la gente normal y la vida ha demostrado que o me odia demasiado para negármelas o me ama de una forma un poco torcida - como para aplicar lo que dice mi abuelita "porque te quiero, te aporreo" - y mandarme una clase en verano. En 3 semanas tengo que leer, hacer y aprende lo que estaba programado para un semestre entero... Me queda una semana y la transformación a panda casi se completa...sólo espero que sea reversible.


Esa fue mi súper explicación de mi desaparición del blog y otras redes sociales, lo cual se puede leer como un "no actualizo redes sociales porque he dejado de tener vida social"...lo sé, es muy triste pero no le puedo hacer nada al respecto. El semestre que entra veo en mi futuro un poco de lo mismo y tal vez empeore porque quiero mejorar mi coreano y ando viendo mis opciones al respecto. Se aceptan donaciones a la causa "clases de Coreano para los necesitados" . Interesados favor de depositar a la cuenta de HSBC numero 1234-567-9871 a nombre de su estudihambre favorita: YO

Ahora si, déjenme regresar a mis deberes que los he postergado para dejarles saber que sigo viva. 




Posgrado, ¿Por qué no me dejas dormir??